El Deporte como garantía Social Constitucional

Por: Alberto Miranda y Norma Mendoza
12/4/03

En México no hay instancia juridico-constitucional que apoye adecuadamente las políticas tendientes al desarrollo del deporte competitivo en sus diferentes etapas como son: el deporte popular, el deporte federado, el deporte de alto rendimiento o alto nivel y el deporte profesional. Éstos son la base fundamental del deporte de elite, entendiéndolo como el desarrollado por deportistas que obtienen medallas mundiales y/o olímpicas y quienes sólo al obtener resultados deportivos sobresalientes logran conseguir ciertos apoyos, mismos que son indispensables para lograr sus fines durante toda su trayectoria deportiva y no sólo en la consolidación de ella.

La actividad física en el hombre es necesaria para el desarrollo completo y armónico del organismo humano, así como la conservación de sus facultades físicas y mentales. Su práctica debe estar basada en múltiples disciplinas como la biología, la pedagogía, la medicina, la metodología deportiva, la psicología, el arte (sentido estético). Además el deporte debe tener un sentido social y político.

El deporte en México no cuenta con una estructura adecuada que posibilite brindar una continuidad de las actividades físicas que se realizan en la educación básica y que al menos se deberían hacer extensivas hasta los niveles de educación superior, lo cual no sucede por que sólo hasta la escuela secundaria se considera a la educación física como parte de los programas educativos, además de que ésta es muy elemental es muy limitada por el poco tiempo que se le dedica a la semana. Así no se logra el perfeccionamiento de alguna de las múltiples disciplinas existentes y se termina con la actividad física mas o menos regular del mexicano.

Para un deportista es indispensable el apoyo de un entrenador especializado pero en México la mayoría de entrenadores deportivos son empíricos. Hasta hace unos 15 años se creo la única escuela gubernamental de este tipo en el Distrito Federal, la "Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos" que dentro de sus especialidades no abarca el 20% de los deportes de práctica oficial en México y sus entrenadores egresados no cubrirían ni siquiera las necesidades de población de una delegación de la capital.
Los entrenadores deportivos no están contemplados dentro de la legislación laboral, no son considerados, al igual que los deportistas profesionales, como trabajadores especiales a pesar de sus semejantes características.

Cuántas veces no hemos escuchado en los medios de comunicación que los presidentes de federaciones deportivas (marcha, baloncesto, maratón, fútbol natación, patinaje, box, ciclismo…) limitan a los deportistas "grillos" e incluso los sancionan por supuesta indisciplina cuando estos luchan por sus derechos deportivos.

No se diga del deporte femenil, en donde una boxeadora tiene que pedir permiso para pelear, o una corredora quien gana la mitad del premio que un hombre recibe en una competencia donde ambos triunfan y recorren la misma distancia, o de una jugadora de fútbol que no gana ni la milésima parte que un jugador de primera división. Sin ir tan lejos, que pasa si una madre de familia quiere practicar deporte, ¿quién la apoya?

Otro sector son los discapacitados que han demostrado sus enormes facultades para sobresalir ante la adversidad, han sido los deportistas que menos apoyo han recibido a pesar de que han sido quienes mas logros han alcanzado.

La situación del deporte es preocupante y si nos detenemos un momento a reflexionar que para llegar a representar a México en una competencia olímpica hay que librar primero los obstáculos que los mismos dirigentes construyen durante el proceso de la formación de un deportista. Si pensamos que el sedentarismo contribuye en gran medida a la deprimente salud en la que nos encontramos sumidos los mexicanos (enfermedades cardiacas, obesidad, alcoholismo, drogadicción, enfermedades respiratorias, etc.)

El deporte, que en el mundo es una actividad que une fraternalmente al ser humano. En México se reduce a la participación pasiva de las personas como simples espectadores televisivos ( al pueblo pan y circo) y no un pueblo que tenga el acceso a la digna práctica deportiva. Lo que conocemos como afición al deporte se traduce en una comercialización excesiva que confunde a la gente, que se conforma con contemplar a quienes hacen del deporte un espectáculo para vender alimentos chatarra o beber refrescos y cerveza.

Por todo lo anterior, dejamos como cuestiones importantes para justificar un cambio en las políticas gubernamentales respecto al deporte nacional las siguientes premisas:

¿Qué beneficios traería a nuestro deporte, deportistas, y sociedad en general reconocerlo como derecho social?

¿Cuáles serían las consecuencias de elevar a rango constitucional el deporte en México reconociéndolo como un derecho social?

¿ En qué precepto constitucional se podría incluir al deporte como garantía de tipo social?

Visto lo anterior es necesario determinar y apoyar a las instituciones jurídico gubernamentales para dar al deporte el sustento legal necesario que éste requiere y así contribuir a la obtención de los beneficios que su práctica brinda a una sociedad y que son el mejoramiento de los aspectos culturales, educativos, sociales, y de salud de los mexicanos.

El deporte es una necesidad del pueblo mexicano de formar generaciones saludables y vigorosas. Es importante establecer una política que permita su pleno desarrollo, con el fin de apoyar, promover y reconocer la función del deporte en México ya que la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos no contempla la garantía al deporte como un derecho del pueblo mexicano.

Las instituciones destinadas a la promoción, fomento del deporte y la cultura física carecen de las políticas adecuadas para alcanzar su fin, por lo que no cumplen con las expectativas de brindar a la población mexicana la posibilidad de un desarrollo integral de las personas con la práctica deportiva como coadyuvante a su formación, desarrollo armónico y la conservación de sus facultades físicas y mentales. Dado que la mayoría de la población no tiene acceso a la práctica deportiva por no existir instancias adecuadas que contemplen los recursos necesarios que el deporte requiere ( espacios adecuados y suficientes para las diversas disciplinas, apoyo de técnicos, de entrenadores deportivos especializados, de médicos del deporte de administradores deportivos, de psicólogos deportivos, de metodologos deportivos etc. )

Por todo esto, nuestra asociación apoya y considera de gran importancia en el deporte nacional que se establezca en nuestra Constitución la práctica del deporte como un derecho social, lo que garantizaría a los mexicanos el libre acceso a esta actividad y determinaría la obligatoriedad por parte del Estado de fomentarla, apoyarla y desarrollarla.

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